Hoy La Negra fue a casa de sus padrinos. Son dos jóvenes arquitectos y se creen los muy muy. Tienen una perrita de esas cosas que son entre ratas y perros, con ojos saltones y vizcos pero a chingá, que simpática es la pinche perrita. Ronrronea como gato, convive como humano y se pedorrea como su dueño. Es divina la canija. Fea pero con un gran corazón. El engendro este acostumbra morderse la colichi, si, si… la cola. Pues el Señor Arquitecto a.k.a. El Padrino, odia que su ratita haga eso, asi que siempre que la cacha en acción le mete el regañadín correspondiente.
Hoy no fue la exepción, la Pola (nombre del animal éste, dato cultural: fue bautizada así en honor de mi papá el Señor Don Polo) estaba en el comedor, conviviendo con todos. Como es su costumbre se mordía con singular alegría su aquellito. El Padrino, le grito. La Negra lo cuestionó:
-¿Por qué regañas a Pola, Padrino?
-Porque no se puede rascar la cola, ¿a poco tú te muerdes la cola?
- No, PORQUE NO ME LA ALCANZO.
Daaaaahh… Al Padrino sólo le quedó aguantarse la risa.
Cambiando un poco de tema: A berrinchear por la el lack de fidelidad en nuestra generación (y en todas). Otro día les cuento porque lo digo, ahora me voy a berrinchear con alguien más.
berrinche: m. Rabieta, enojo grande.
4.30.2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
4.30.2009
And the truth is such a funny thing
Hoy La Negra fue a casa de sus padrinos. Son dos jóvenes arquitectos y se creen los muy muy. Tienen una perrita de esas cosas que son entre ratas y perros, con ojos saltones y vizcos pero a chingá, que simpática es la pinche perrita. Ronrronea como gato, convive como humano y se pedorrea como su dueño. Es divina la canija. Fea pero con un gran corazón. El engendro este acostumbra morderse la colichi, si, si… la cola. Pues el Señor Arquitecto a.k.a. El Padrino, odia que su ratita haga eso, asi que siempre que la cacha en acción le mete el regañadín correspondiente.
Hoy no fue la exepción, la Pola (nombre del animal éste, dato cultural: fue bautizada así en honor de mi papá el Señor Don Polo) estaba en el comedor, conviviendo con todos. Como es su costumbre se mordía con singular alegría su aquellito. El Padrino, le grito. La Negra lo cuestionó:
-¿Por qué regañas a Pola, Padrino?
-Porque no se puede rascar la cola, ¿a poco tú te muerdes la cola?
- No, PORQUE NO ME LA ALCANZO.
Daaaaahh… Al Padrino sólo le quedó aguantarse la risa.
Cambiando un poco de tema: A berrinchear por la el lack de fidelidad en nuestra generación (y en todas). Otro día les cuento porque lo digo, ahora me voy a berrinchear con alguien más.
Hoy no fue la exepción, la Pola (nombre del animal éste, dato cultural: fue bautizada así en honor de mi papá el Señor Don Polo) estaba en el comedor, conviviendo con todos. Como es su costumbre se mordía con singular alegría su aquellito. El Padrino, le grito. La Negra lo cuestionó:
-¿Por qué regañas a Pola, Padrino?
-Porque no se puede rascar la cola, ¿a poco tú te muerdes la cola?
- No, PORQUE NO ME LA ALCANZO.
Daaaaahh… Al Padrino sólo le quedó aguantarse la risa.
Cambiando un poco de tema: A berrinchear por la el lack de fidelidad en nuestra generación (y en todas). Otro día les cuento porque lo digo, ahora me voy a berrinchear con alguien más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario